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Por fin, LeBron James verá la bandera desplegar en Cleveland

En la víspera de la temporada 2006-2007, LeBron James permaneció en la línea base en la Quicken Loan Arena y miró hacia el techo.

“Hombre”, dijo James, viendo las vigas. “Debemos empezar a poner algunas banderas ahí arriba”.

James volvía de su primer prueba en los playoffs. Marcó un triple doble en su primer juego, anotó el punto ganador a casi un segundo de terminar su quinto partido y por poco obtiene un regreso histórico antes de perder contra los Detroit Pistons en siete juegos en la segunda ronda. Probó el éxito, y mientras llegaba a su cuarta temporada, comenzó a encontrar su lugar.

Mientras veía el techo, había una bandera marcando un logro de los Cavaliers, un título de la División Central de 1975-1976. Ese fue el tan llamado equipo “Miracle of Richfield” 30 años atrás, un equipo que ganó 49 juegos y una serie de playoffs y fue una leyenda en Cleveland gracias a eso. La barra para tal estado no estaba alta.

Había seis jerseys al lado de la bandera, ninguna de ellas sin pertenecer al Salón de la Fama. Una fue de Nate Thurman, quien jugó 114 juegos con la franquicia. Fue amado por esos 114 juegos, pero nuevamente, la barra estaba relativamente baja con la historia de un equipo sin grandeza.

Cuando James era un adolescente, él comenzó a ir a los partidos en la arena, y no podía creer lo malos que eran los Cavs, lo vacía que estaba la arena frecuentemente, con sus asientos azules aparentando una señal de desinterés.

Durante su último año de preparatoria fue a muchos partidos, obtuvo asientos al lado de la duela y visitó los vestidores. Su pensamiento se volvió claro después de mirar a un equipo con 17 victorias y tan poca asistencia en la liga: Eran horribles y él no quería ser parte de eso.

Cuando James hizo su primer viaje a Boston dos semanas durante su temporada de novato, su entonces entrenador, Paul Silas, le mostró las banderas de los campeonatos de 1974 y 1976 que Silas ayudó a los Celtics a ganar. Le tomó un momento encontrarlas; había muchas por lo que era difícil ubicarlas. Mientras el entrenador apuntaba emergió su sonrisa de orgullo.

“Algún día obtendrás una de esas”, dijo Silas a James mientras reía. “Pero nunca serás mejor que yo”.

Antes de los playoffs de 2015, James quería enseñar a sus compañeros la razón por la que jugaban. En 2011, cuando estaba por iniciar su primer playoffs con los Miami Heat, el entrenador Erik Spolestra mostró al equipo el trofeo del campeonato del 2006 como un recordatorio simbólico.

En esa ocasión, los Cavs no tenían nada que mostrar, así que James puso en práctica sus aros de campeonato.

Sus compañeros Kyrie Irving y Kevin Love nunca habían estado en un juego de playoffs. Ahora, James está tomando el rol de mentor y mostrando los símbolos de orgullo de su trabajo.

Quince años después de que esperó nunca jugar con los Cavs, 14 años después de que Silas compartiera algunos de sus logros, 10 años después de que James lamentara los espacios vacíos en las vigas, dos años después de que él declaró que volvería a casa, una bandera subirá el martes por la noche.

Tendrá un largo de 8 pies y una altura de 14 pies y será puesta en el centro del resto de las banderas.

Una vez que suba la bandera del campeonato, las vigas de los Cleveland tendrán nueve títulos representados: cinco de la División Central, tres de la Conferencia Este y uno de la NBA.

Los Cavs tuvieron que construir un aparador para poner en él todos los trofeos que James ha ayudado a ganar.

“Espero ver esa bandera que dice campeones del mundo”, dijo James. “Y otra de campeones de la Conferencia del Este y por un título de división. Es grandioso ver esos logros y ser parte de ello”.

lebron-jamesLos anillos son especiales, es una parte privada de los jugadores del campeonato. Son atesorados, contados, valen mucho más que el valor real del oro y los diamantes que los componen.

Pero los anillos no pueden ser compartidos. No pueden ser vistos como un recordatorio durante los tiempos difíciles en los futuros juegos que se realicen en la arena. No se puede apuntar a los anillos 40 años después con gran orgullo para los protagonistas del día.

Es por ello que, a pesar de todo, James ha ganado en su carrera y con todas las otras banderas que ayudó a obtener a otra franquicia, el ver al banderín color vino y oro siendo desplegado es un momento que James ha estado buscando.

“Significa mucho para mí, para mis objetivos personales”, dijo James. “Y sé que significa mucho para la gente del norte de Ohio y cualquiera que tenga que ver con la historia de los deportes de Cleveland”. ESPN Digital

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