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Westbrook y Durant, el reencuentro más morboso de la NBA

Hay amores que matan, otros que duran para toda la vida y los hay que mejor que se acaben antes de que sea demasiado tarde. Eso es precisamente lo que pasó con la pareja formada por Kevin Durant y Russell Westbrook, quienes por cierto se verán las caras este jueves por primera vez desde su bizarro adiós.
Desde que Durant decidió formar parte de Golden State Warriors, el mundo de la NBA se llenó de incógnitas. Que si cómo encajaría el alero en un plantel californiano que ya iba como la seda, que cómo se adaptaría Westbrook a su rol de líder en solitario permanente (ya lo fue en el pasado tras las lesiones de su excompañero, y le fue bien), que cómo afectaría la marcha de Kevin Durant a la relación entre ambos… Muchas dudas y algunas respuestas después de casi dos semanas de competición.
A Westbrook le sonríe la vida. Es como si su potencial hubiera explotado sin la que fue su media naranja durante ocho temporadas, como si de una liberación se tratara. ¿Desahogo? ¿Rabia quizás? Sea lo que sea, el base está que lo parte. En los cuatro primeros encuentros de la temporada sus números impresionan: 37.7 puntos por partido, 10.7 rebotes y 10 asistencias.
Recientemente, mientras los reporteros preguntaban a Durant por su partido ante New Orleans Pelicans, el jugador de los Warriors no pudo evitar echar un vistazo al televisor. La caja tonta estaba mostrado los mejores momentos de Westbrook tras los 51 puntos que le endosó a Phoenix Suns. 
“No soy de los que odia a la gente. Russ es un gran jugador de baloncesto. Me encanta verle jugar. Soy fan de su juego. No le deseo cosas malas a la gente. Siempre le apoyé y continuaré apoyándole”, comentó. Eso sí lo que no hará es extenderle la mano. “Nunca le doy la mano a la gente, es algo que nunca hice antes de los partidos. Otra cosa es lo que pase después”, continuó.
¿Un abrazo? ¿Una palmadita en la espalda? ¿Una conversación cariñosa? Todos los focos estarán concentrados en cómo se comportará el que fue uno de los dúos más temidos de la liga.
El nivel de forma de Westbrook está por encima del de Durant. La diferencia es clara: uno es líder de su equipo en solitario y el otro es un jugador más en un esquema longevo. Las lidomtuercas todavía no están del todo apretadas en los Warriors, y aunque Durant está causando buenas sensaciones (28.5 puntos, 4.0 asistencias y 9.0 rebotes) sus labores están demasiado repartidas como para estar a la altura del fulgurante comienzo de su excompañero.
El base del Thunder lleva cuatro victorias y junto a Cleveland Cavaliers es el único plantel invicto de la liga. No es difícil imaginar que él es el que más rencor tiene guardado en esta historia, tal y como comentó después de la victoria ante Los Ángeles Clippers del miércoles.
“Será un partido más. Trataré de jugar a mi máximo nivel y ganarlo”.
Lo que no dice es las ganas que tiene de demostrarle a Durant que tanto él como su equipo son mejores que el suyo. Es ley de vida, tú me dejas y yo te demostraré que soy el más feliz del planeta.
Y es que en esto de los amores se cumplen patrones inevitables.
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